"Cejas de domador, nombre cariñoso con el que me llamaba mi abuela Gregoria antes de que estuvieramos muertos".

Relación parasexual o pseudosexual del varón con su automóvil.

Se produce una reafirmación de la personalidad frente a los demás, en defecto de otros motivos más solidos. Una equivalencia simbólica entre el automóvil y la muerte, el amor desmedido y el poder que otorga el dominio de ese micromundo, maquina de matar, Eros-Thanatos. Muñecos al volante.


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