ESTE ARTE, Marta Álvarez y Ausín Sáinz. Palacio de Pimentel.

Ausín Sáinz en pie de guerra.

Hasta el día 3 de febrero se puede visitar la nueva exposición de Ausín Sáinz en la sala de exposiciones del palacio Pimentel de Valladolid. “Verde Pasión” es el título de la muestra, que mantiene el mismo tono crítico y reivindicativo de las obras del artista. Verde camuflaje, verde sexual, verde guerra. Pero no verde esperanza, sino pasión: de artista y de pasividad.



El creador hace un interesante recorrido por las problemáticas sociales más actuales incluyendo: inmigración, corrupción, crisis, violencia de género, homosexualidad… que se mezclan con los más clásicos como la familia, lo doméstico, la identidad española, igualdad social, la historia individual, los sentidos…



Con mayor y menor acierto, Ausín va dando su visión utilizando absolutamente todo lo que contiene la paleta que esconde entre sus manos. Y lo hace desde la humildad y la sinceridad, sin grandes alardes -como se pudo comprobar en la visita guiada que realizó el propio artista en la inauguración- y sin ganar nada a cambio, más que satisfacción y reconocimiento. Y la sala estaba llena.



Como decimos, aquí se tocan todos los palos. Desde fotomontaje, hasta óleo sobre lienzo y sobre tela (para tapizar); hasta instalaciones compuestas por maniquíes, billetes o zapatos. Esta mezcla de técnicas y soportes, unida a la mezcla de color y de temática e, incluso, a la de referencias -desde pinturas bajomedievales, hasta grabados renacentistas, revistas de moda, Barbies o Velázquez-, hacen de la obra de Ausín un ejemplo del neobarroco más kitsch. Aunque siempre con un aporte de reivindicación política que surge, con sencillez, del estallido de “hipertodo” que es.

—Manual de instrucciones.
Dos chaquetas de fuerza femeninas, tela, madera, metal
Tamaño natural.

El Manual de instrucciones para atar a las mujeres es un ejemplo de lo intuitivo de las obras de este creador. Esa pieza, compuesta por dos chaquetas de fuerza femeninas y cuatro tablas de instrucciones de uso, no hace sino evidenciar irónicamente el sometimiento de muchas mujeres a sus parejas.


—Novia a la defensiva.
Instalación.
Maniquí, tela, madera

La Novia a la defensiva, vestida de camuflaje y de luto a un tiempo y cargada de cartuchos de escopeta, hace referencia a “al día más feliz de nuestras vidas” como afirmó el artista en la inauguración, retomando el tono irónico del que hablamos. La mujer que ha de ser virgen, casta y pura; aquí se camufla, se esconde tras el hombre con el que se casa y llora su propia muerte, aunque está dispuesta a todo. Se atisba un poco el verde esperanza. En el sexo, medallas referentes a los cinco sentidos cuelgan en forma de corazón: ellas están sometidas a su sexo, que domina su existencia y las enmudece.



—Enfrentamiento. Triángulo.
Técnica mixta sobre tela.
300×160 cm.

El Enfrentamiento, sencillamente, pone a todos en su lugar en la continua lucha del “quién contra quién”, determinando el “todos contra todos”. En el malestar familiar, a veces, no hay culpables y tenedores y destornilladores vuelan de un lado a otro en una suerte de guerra doméstica sobre la que, a veces, no reparamos.



—Juguetes para el siglo XXII. “Desahogador” vudú.
Silo desea puede desahogarse.
Tela y alfileres.

Una de las obras más divertidas que podemos encontrar en “Verde Pasión”, que incluye además un componente participativo es el “Desahogador” vudú. Con una acidez deslumbrante, sobre un cojín de terciopelo negro, se nos ofrece un muñeco de trapo y unos alfileres para uso personal. Al lado, multitud de caras de políticos sonrientes esperan a ser colocadas sobre el trapo para iniciar la acción y desahogarnos. He aquí una particular revolución.



—Moña: nombre cariñoso con el que me llamaba mi abuela Gregoria cuando estábamos vivas. Crímenes sexuales.
Técnica mixta sobre tela.
204×285 cm.

Finalmente, Moña, la pieza más oscura de la muestra, por personal, nos muestra entre flores, la muerte; uno de los grandes temas del artista, igual que de muchos grandes barrocos. Su hermana -perenne modelo-, fallecida, reposa sobre un fondo vegetal. Sobre su sexo, un perro-fiel descansa. En torno a ambos, retazos de historia personal que, ante la muerte, quedan suspendidos y pierden todo su sentido. Una obra dulce, misteriosa y bella.



Éstos son sólo algunos apuntes de nuestra experiencia “Verde Pasión”, una exposición -verdaderamente contemporánea y atípica en Valladolid- que merece la pena, que revuelve por dentro y hace reír pero que, sobre todo, hace reflexionar y descubrir.



Marta Álvarez
http://grupoestearte.wordpress.com/2013/01/20/verde-pasion-ausin-sainz-en-pie-de-guerra/comment-page-1/#comment-20